"Y si fuese pequeña la familia para el cordero, lo repartirá con la familia vecina a su casa, según el número de sus almas" (Shemot 12, 4).

 

Un hombre se ahogaba en el agua furiosa del océano. Al llegar hasta aquel desesperado hombre, el guardavidas estiró su mano y le dijo: ‘¡Deme su mano!’. El hombre no reaccionaba. ‘¡Deme su mano!’, gritaba el guardavidas. El hombre, seguía imperturbable... Al cabo de un tiempo, el agua pudo más y el hombre se ahogó.

 

‘¿Cómo es que no lograron salvarlo?’, quiso saber su esposa.

 

‘Yo estiré mi mano –contó el guardavidas- y le grité ‘¡Deme la mano!’, y él no reaccionaba. Hasta que, finalmente, el agua pudo más...y se ahogó’. 

 

‘¡Mal hecho!’, dijo la mujer. ‘Usted debiera haberle dicho ‘TOME la mano’ no ‘DEME la mano’. Mi marido jamás dio nada en su vida...’. 

 

....

 

Parashat Bo nos habla, entre otras cosas, del sacrificio de Pesaj. Se nos dice que aquella familia a la que le quedaba ‘grande’ el cordero de Pesaj debía invitar a un vecino (de seguro pobre) para comer aquella porción sobrante de cordero. 

 

La Torá bien podría haber hablado al revés: ‘Si hubiese un hombre pobre que no tuviere cordero para Pesaj, comerá sobre la mesa de su vecino’. Pero no. ¿Por qué? 

 

Alguna vez hizo notar Rabí Shimshom. R. Hirsch que la palabra ‘Derechos’ (Zjuiot) difícilmente aparece en la Torá. Y no es que a Dios no le importen los DERECHOS...Pero la Torá prefiere hablar de Jovot (Obligaciones). Obligaciones hacia Dios, hacia los padres, hacia los maestros, hacia los necesitados. La Torá está llena de obligaciones. 

 

La Torá prefiere hablar de Jovot, porque cuando se habla de derechos, se coloca al hombre en condición de RECEPTOR. Cuando se habla de obligaciones, se lo coloca en condición de DADOR... 

 

Bien podría haber dicho la Torá que un hombre pobre tiene derecho a consumir del cordero de su vecino. Sin embargo, prefirió decir que un hombre rico tiene la obligación de compartir su cordero con su vecino pobre. Porque no es lo mismo tener DERECHO a recibir, que tener el DEBER de dar.

 

Tal como me dijo alguna vez mi maestro el Rabino Manes Kogan: La humanidad sólo se divide en dos: (me decía en inglés) en Givers (en gente de entrega) y en Takers (en gente que sólo gusta de recibir y tomar del otro). Gente que se desvela por DAR. Y otra que estaría dispuesta a hundirse con tal de no dar nada, siquiera su mano cuando se está ahogando...

Takers y givers

Rabino Gustavo Surazski, Ashkelon, Israel

gustisur@gmail.com

+972547675129

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